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Convocada a toda la Comunidad universitaria y a toda la sociedad
madrileña a manifestarse el día 10 de mayo, a las 19h, en la Plaza
de Colón.

Los sindicatos UGT y CC.OO. además de las asociaciones y partidos políticos que integran Plataforma por la Escuela Pública (PSM, IU-CM, FAPA "Giner de los Ríos", MRPS, FRAVM, ANPE, STEM, FACAE, CSIT-UPE y Sindicato de Estudiantes) y otros que se han adherido animan a asistir a la manifestación en que se dará lectura al siguiente manifiesto

MANIFIESTO POR UNA UNIVERSIDAD DE LA
COMUNIDAD DE MADRID PÚBLICA Y DE CALIDAD.
La Universidad Pública ha afrontado en las últimas décadas la gran
transformación que ha significado el paso de una universidad elitista
y cerrada a otra de masas y abierta, homologable a la de nuestro
entorno. Esto ha sido posible gracias a la implantación de un modelo
sustentado en la autonomía universitaria y en la Universidad Pública y
al voluntarismo y creatividad de la Comunidad Universitaria que ha
sido capaz de compensar la escasez e insuficiencia de recursos. Sin
embargo, no se ha completado el proceso de universalización de la
enseñanza superior ni se han corregido las carencias detectadas y
nuevos retos se abren camino, emplazando a nuestras universidades.
Los profundos cambios sociales y económicos a los que asistimos y
las nuevas y múltiples demandas que de ellos se derivan, obligan a
una nueva adaptación y a una revisión del papel de la Universidad, de
la legislación en este campo y de las políticas públicas que se
implementan. Por un lado, reformas derivadas de la necesidad de
converger en un espacio común de enseñanza superior en la Unión
Europea que van a suponer transformaciones profundas en la
organización y estructuración de los estudios universitarios. Por otro,
cambios causados por la necesidad de responder a las nuevas
demandas que reclaman el sistema productivo y las nuevas
exigencias del desarrollo de los derechos sociales y de los servicios
sociales que los hacen posible. En suma, responder al desarrollo
económico y social exige reforzar e incrementar la capacidad y la
calidad de la docencia y un salto cualitativo en su potencial
investigador, así como, una mayor vinculación y entronque de la
universidad con su entorno económico y social.
Necesitamos una Universidad pública madrileña que debe asentarse
en la profundización de los principios que han inspirado el modelo
universitario actual: autonomía universitaria, igualdad de
oportunidades para acceder a la enseñanza superior,
corresponsabilidad de los trabajadores y trabajadoras de la
universidad a través de un gobierno colegiado, mecanismos efectivos
de participación social y rendición de cuentas a la sociedad, métodos
profesionales de gestión interna y planificación, estructura
diversificada para potenciar la docencia , la investigación y la
transferencia tecnológica, la proyección cultural, etc.

Las Universidades públicas madrileñas han sido protagonistas en el
progreso que ha experimentado nuestra Comunidad Autónoma y han
contribuido en alto grado en el desarrollo económico y social de
España. Y todo ello, a pesar de estar sometidas a unas políticas
universitarias por parte del gobierno regional que las han condenado
a una permanente insuficiencia financiera, a la par que se
autorizaban y potenciaban universidades privadas, promoviéndose
asimismo la privatización de servicios como instrumento de
financiación.
En la Comunidad de Madrid se ha producido en la última década,
como consecuencia de las políticas desarrolladas por los gobiernos
regionales, un avance galopante del sector privado universitario. Se
ha doblado su participación, alcanzando un peso significativo cercano
al 15% en el reparto del alumnado matriculado en la enseñanza
superior de la región. Tan sólo en los últimos cinco años se ha
pasado de una presencia de 5 universidades privadas a 7 más una
virtual, manteniendo en este periodo las 6 universidades públicas.
Igualmente, a pesar de la caída general de la matrícula que provoca
en estos momentos la evolución demográfica, el porcentaje del
alumnado matriculado en las universidades privadas se ha
incrementado, mientras se reducen los nuevos ingresos en el sector
público.
En la misma dirección, se han autorizado por el actual gobierno
regional todas las ofertas de títulos propios y master sin ningún
requisito de garantía, solvencia y calidad, impulsándose una
concepción mercantil de la enseñanza superior que establece la
supuesta autorregulación del mercado como garantía de excelencia
académica.
La obsesiva política privatizadora del Gobierno regional en la
enseñanza no universitaria se esta ampliando al ámbito universitario.
Y esto se hace a pesar de la valoración positiva que la sociedad tiene
de su universidad pública, tal y como ponen de manifiesto diversas
encuestas, como la recientemente publicada por la ANECA. Con
mayor contundencia se expresa el Consejo Económico y Social de la
Comunidad de Madrid en su informe anual, al demostrar el nivel
superior de calidad de las universidades públicas madrileñas respecto
de las privadas. Todo ello descalifica la política irresponsable y
desestabilizadora del sector público que practica la Consejería de
Educación y exige un cambio radical de la actuación gubernativa.
En Madrid, las universidades públicas han asumido el reto de la
innovación y mejora de su calidad, en la búsqueda del máximo nivel
de excelencia, que desde los poderes públicos y la sociedad madrileña
se demandaba. Además de la docencia correspondiente, han
desarrollado una importante labor de investigación que sitúa a las
universidades madrileñas en los primeros puestos entre las
universidades españolas. Y todo ello ha sido con recursos propios, su
investigación se financia en más de las tres cuartas partes a cuenta
de su presupuesto, el resto corresponde a fondos del Estado, la Unión
Europea y entidades varias. El papel de la Comunidad de Madrid es
testimonial, sólo el 1,6% del total del gasto en I+D en la región.
Mientras en el resto de las CCAA se ha aprovechado el proceso de
descentralización para corregir e impulsar sus sistemas regionales de
innovación haciendo esfuerzos suplementarios desde los
presupuestos autonómicos, en la Comunidad de Madrid se ha actuado
en sentido contrario, ni recursos ni políticas regionales de
investigación e innovación.
La sociedad del conocimiento requiere un esfuerzo en gasto e
inversión pública dirigida a la formación de los ciudadanos y a la
investigación. Esta afirmación general es todavía más acertada en el
caso de la Comunidad de Madrid, donde su sistema público
universitario se ha convertido en uno de los motores más importantes
para el desarrollo de la región y deberá jugar un papel preeminente
en el cambio del modelo de crecimiento que debe afrontar la
Comunidad de Madrid.
Sin embargo, la financiación de la universidad pública madrileña no
ha alcanzado todavía los estándares de las inversiones en el resto de
los países de nuestro entorno. Para paliar esa desventaja, no se ha
realizado en el presupuesto regional un esfuerzo adicional, una vez
transferidas las competencias educativas, para potenciar y apoyar a
sus universidades. En los últimos cinco años el presupuesto
universitario ha crecido por debajo de la media anual del crecimiento
de todo el presupuesto regional. No ha sido una prioridad para el
Gobierno regional.
Todos estos son hechos que dificultan el funcionamiento de las
universidades públicas y lastres que, de no resolverse pueden impedir
el éxito de los cambios y reformas que tiene que abordar la
enseñanza superior de la región. La universidad madrileña necesita
un cambio de rumbo en la política universitaria del Gobierno regional
que ponga en el centro de las prioridades regionales las
Universidades públicas, las enseñanzas universitarias y el sistema de
investigación, desarrollo e innovación regional.
Para afrontar el futuro con posibilidades de éxito, quienes apoyamos
este manifiesto exigimos:
- Un impulso y refuerzo del sector público educativo y el fin de las
políticas dirigidas a la privatización de la enseñanza.
- Un plan de financiación que sitúe a la universidad como una
prioridad en los Presupuestos regional de la Comunidad de Madrid,
garantizando la suficiencia económica en un horizonte de
convergencia en gasto universitario con las regiones mas
desarrolladas de la Unión Europea.
- Una programación regional de apoyo a las universidades públicas en
el proceso de adaptación de las enseñanzas universitarias al Espacio
Europeo de la Enseñanza Superior.
- Un plan de igualdad de oportunidades, mediante una política de
becas y ayudas a los estudiantes, que haga efectiva la igualdad en el
acceso y permanencia en la enseñanza superior y permita mantener
este principio básico en la nueva estructura de las enseñanzas,
singularmente en los nuevos grados y postgrados.
- La elaboración de un Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación que
integre todos los programas existentes, impulse y refuerce el sistema
de innovación regional e incremente la dotación presupuestaria
regional con el objetivo de contribuir a alcanzar los objetivos de la
Cumbre de Lisboa, un 3% del PIB en el año 2010 dedicado al gasto
en I+D+i.
Por todo ello las organizaciones que firmamos este manifiesto
convocamos a toda la Comunidad universitaria y a toda la sociedad
madrileña a manifestarse el día 10 de mayo, a las 19h, en la Plaza
de Colón.