La soberanía de Cuba debe ser respetada
Manifiesto suscrito por cientos de intelectuales, incluidos ocho premios Nobel
+La transición ya se produjo, estúpido
+El sector más radical del exilio cubano cuenta con el apoyo de Aznar y la FAES
+Fidel Castro, “estable” y evoluciona “favorablemente”, según La Habana
+”Jamás” iglesia apoyaría intervención extranjera
Rebelión
A raíz de la comunicación de Fidel Castro sobre su estado de salud y la delegación provisional de sus cargos, altos funcionarios estadounidenses han formulado declaraciones cada vez más explícitas acerca del futuro inmediato de Cuba. El Secretario de Comercio Carlos Gutiérrez opinó que “llegó el momento de una verdadera transición hacia una verdadera democracia” y el vocero de la Casa Blanca Tony Snow dijo que su gobierno está “listo y ansioso para otorgar asistencia humanitaria, económica y de otra naturaleza al pueblo de Cuba”, lo que acaba de ser reiterado por el Presidente Bush.
Ya la “Comisión para una Cuba libre”, presidida por la Secretaria de Estado Condoleezza Rice, había destacado en un informe a mediados de junio “la urgencia de trabajar hoy para garantizar que la estrategia de sucesión del régimen de Castro no tenga éxito” y el Presidente Bush señaló que este documento “demuestra que estamos trabajando activamente por un cambio en Cuba, no simplemente esperando a que ocurra”. El Departamento de Estado ha subrayado que el plan incluye medidas que permanecerán secretas “por razones de seguridad nacional” y para asegurar su “efectiva realización”.
No es difícil imaginar el carácter de tales medidas y de la “asistencia” anunciada si se tiene en cuenta la militarización de la política exterior de la actual administración estadounidense y su actuación en Irak.
Ante esta amenaza creciente contra la integridad de una nación, la paz y la seguridad en América Latina y el mundo, los abajo firmantes exigimos que el gobierno de los Estados Unidos respete la soberanía de Cuba. Debemos impedir a toda costa una nueva agresión.
José Saramago, Portugal; Wole Soyinka, Nigeria; Adolfo Pérez Esquivel, Argentina; Dario Fo, Italia; Desmond Tutu, Sudáfrica; Rigoberta Menchú, Guatemala; Nadine Gordimer, Sudáfrica; Zhores Alfiorov, Rusia; Noam Chomsky, EEUU; Oscar Niemeyer, Brasil; Harry Belafonte, EEUU; Mario Benedetti, Uruguay; Ignacio Ramonet, España-Francia; Danny Glover, EEUU; Samir Amin, Egipto; Alfonso Sastre, España; Francois Houtart, Bélgica; Eduardo Galeano, Uruguay; Juan Gelman, Argentina; Frei Betto, Brasil; Pablo González Casanova, México; Russell Banks, EEUU; Bernard Cassen, Francia; Ernesto Cardenal, Nicaragua; Angela Davis, EEUU; Ariel Dorfman, Chile; Tom Morello, EEUU; Walter Salles, Brasil; Manu Chao, Francia; Blanca Chancosa, Ecuador; Egberto Gismonti, Brasil; Andrés Gómez, Cuba; Alice Walker, EEUU; István Mészáros, Hungría; Fredric Jameson, EEUU; Pedro Casaldáliga, Brasil; Franz Hinkelammert, Alemania; Joao Pedro Stedile, Brasil; Jorge Enrique Adoum, Ecuador; Fernando Birri, Argentina; Leonardo Boff, Brasil; David Viñas, Argentina; Emilio Carballido, México; José Luiz del Roio, Italia; Hebe de Bonafini, Argentina; Thiago de Mello, Brasil; Eugenio Barba, Italia-Dinamarca; Amiri Baraka, EEUU; Pedro Rivera, Panamá; Amina Baraka, EEUU; Boaventura de Sousa Santos, Portugal; Armand Mattelart, Bélgica; William Blum, EEUU; Miguel Bonasso, Argentina; Chico Whitaker, Brasil; María Rojo, México; Idea Vilariño, Uruguay; Belén Gopegui, España; Diamela Eltit, Chile; Atilio Borón, Argentina; Luciana Castellina, Italia; Ramsey Clark, EEUU; Luis Britto García, Venezuela; Stephen Rivers, EEUU; Miguel D’Escoto, Nicaragua; Stella Calloni, Argentina; Emir Sader, Brasil; Daniel Viglietti, Uruguay; Lucius Walker, EEUU; Piero Gleijeses, Italia-EEUU; James D. Cockcroft, EEUU; Aníbal Quijano, Perú; Theotonio dos Santos, Brasil; Pablo Guayasamín, Ecuador; Leonard Weinglass, EEUU; Susu Pecoraro, Argentina; Francisco de Oliveira, Brasil; Graciela Duffau, Argentina; Fernando Rendón, Colombia; Luis Sepúlveda, Chile; Andy Spann, EEUU; Hildebrando Pérez Grande, Perú; Fernando Pino Solanas, Argentina; Santiago García, Colombia; Michael Löwy, Brasil; Juan Manuel Roca, Colombia; Pascual Serrano, España; León Rozitchner, Argentina; Jorge Rufinelli, Uruguay; Franca Rame, Italia; Alfredo Vera, Ecuador; Patricia Ariza, Colombia; Leslie Cagan, EEUU; Noé Jitrik, Argentina; Tununa Mercado, Argentina; Eric Nepomuceno, Brasil; James Petras, EEUU; Keith Ellis, Jamaica- Canadá; Tristán Bauer, Argentina; Ferreira Gullar, Brasil; Marco Martos, Perú; Lorgio Vaca, Bolivia; Eric Toussaint, Bélgica; Georges Labica, Francia; Octavio Getino, Argentina; Richard Levins, EEUU; Martin Almada, Paraguay; Elmar Alvater, Alemania; Roberto Montoya, Argentina; Víctor Heredia, Argentina; Víctor Víctor, R. Dominicana; Tomás Borge, Nicaragua; Eva Forest, España; Michele Mattelart, Francia; Leticia Spiller, Brasil; Javier Couso, España; Fernando Suárez, México; Salim Lamrani, Francia; Montserrat Ponsa, España; Jean Pascal Van Ypersele, Bélgica; Verenice Guayasamín, Ecuador; Marilia Guimarães, Brasil; Gioconda Belli, Nicaragua; Tarek Williams Saab, Venezuela; Isidora Aguirre, Chile; Suzy Castor, Haití; Claribel Alegría, El Salvador; Andrés Sorel, España; Ann Sparanese, EEUU; Denisse Stoklos, Brasil; Alessandra Riccio, Italia; Carlos Fernández Liria, España; Alex Cox, Reino Unido; Michel Collon, Bélgica; Danny Rivera, Puerto Rico; Tato Pavlovsky, Argentina; Román Chalbaud, Venezuela; James Early, EEUU; Jean Brigmont, Bélgica; Anthony Arnove, EEUU; Carlo Frabetti, Italia-España; Fernando Buttazoni, Uruguay; Fernando Morais, Brasil; Ramón Chao, España-Francia; Silvio Tendler, Brasil; Hanan Awwad, Palestina; Orlando Senna, Brasil; Saul Landau, EEUU; Francisco Jarauta, España; Adolfo Colombres, Argentina; Roberto Amaral, Brasil; Pilar del Río, España; Fernando Ainsa, Uruguay; Alcira Argumedo, Argentina; Carmen Bohorquez, Venezuela; Steve Williams, EEUU; Hernando Calvo Ospina, Colombia-Francia; Gilberto López y Rivas, México; Juan Carlos Camaño, Argentina; Michael Parenti, EEUU; Marta Palau, México; Italo Ordóñez, Ecuador; Gloria la Riva, EEUU; Francisco Villa, Chile; Gennaro Carotenuto, Italia; Edward Sanders, EEUU; Ersi Sotiropulos, Grecia; Constantino Bértolo, España; Manuel Cabieses, Chile; Jose A. De Frietas (Tunai), Brasil; Thelva Nava, México; Hugo Urquijo, Argentina; Isaura Navarro, España; Cecilia Conde, Brasil; Igor Jinkings, Brasil; Iosu Perales Arretxe, País Vasco; Issa Makhlouf, Líbano; Marcos Roitman, España; Héctor Díaz Polanco, R. Dominicana; Antonio Maira, España; Arturo Andrés Roig, Argentina; Roy Brown, Puerto Rico; Al Campbell, EEUU; Luisa Vicioso, R. Dominicana; Carlos Fazio, Uruguay; Luciano Vasapollo, Italia; John Beverley, EEUU; Carlos Varea, España; Víctor Flores Olea, México; Hassan El Ouazanni, Marruecos; Jitendra Sharma, India; José Mulligan, Nicaragua; Beto Almeida, Brasil; Juan Madrid, España; Sonja de Vries, EEUU; Red Ronnie, Italia; Juan Kalvellido, España; Miguel Urbano, Portugal; Nora de Izcue, Perú; Raúl Pérez Torres, Ecuador; Santiago Alba Rico, España; José Steinsleger, México; Setsuko Ono, Japón-EEUU; Susan Willis, EEUU; Vicente Romano, España; Néstor Kohan, Argentina; Pedro de Castro Amaral, Brasil; Angeles Maestro, España; Vicente Battista, Argentina; Stefania Mosca, Venezuela; Clifton Ross, EEUU; Zlatko Krasni, Serbia; Wim Dierckxsens, Costa Rica; Sérgio Saboya, Brasil; Claudio Katz, Argentina; Luciano Alzaga, Argentina; Corium Aharoniam, Uruguay; Donatella Mészáros, Italia; Carol Cross, EEUU; Raly Barrionuevo, Argentina; Kali Akuno, EEUU; Gloria Berrocal, España; Rodolfo Livingston, Argentina; Remy Herrera, Francia; Mano Melo, Brasil; Irene Amador, España; Paul Emile Dupret, Bélgica; Jaime Losada, España; Marcelo Resende, Brasil; Pablo Marcano García, Puerto Rico; Miguel Martín Ayllón, España; José C. Rovira, España; Alvaro Castillo Granada, Colombia, Natalia Toledo, México; Consuelo Sánchez, México; José Heleno Rotta, Brasil; Shirley Pate, EEUU; Gerardo Cerdas Vega, Costa Rica; Carlos Marés, Brasil; Clarisse Chiappini Casthilos, Brasil; Michael S. Smith, EEUU; José Luis Tagliaferro, Argentina-Italia; Claude Marks, EEUU; Iñaki Errazkin, España; Eduardo Ebendinger, Brasil; León Ferrari, Argentina; Guy Bajoit, Bélgica; Lia Sessy, Italia; Ricardo Antunes, Brasil; María Toledano, España; Robert Franck, Bélgica; Verena Graf, Suiza; Eva Björklund, Suecia; Raúl Vallejo, Ecuador; Eduardo Guimarães, Brasil; Aitana Alberti, Argentina-Cuba; Sara Rosemberg, Argentina; Beatriz Bissio, Brasil; Bert de Belder, Bélgica; Jaime Mejía Duque, Colombia; Jane Franklin, EEUU; Alicia Hermida, España; Ana Esther Ceceña, México; Angel Parra, Chile; Branca Eloysa P. Ferreira, Brasil; Dionne Brand, Canadá; Sergio J. Dos Santos França, Brasil; Lêdo Ivo, Brasil; Rosario Murillo, Nicaragua; José Antonio Barroso Toledo, España; Christine Fayart, Bélgica; Caique Botkay, Brasil; Angelica Malinarich-Dorfman, Chile; Manuel Fernández-Cuesta, España; Sidnei Liberal, Brasil; Carlos Takeshi, Brasil; Jean Pestiaux, Bélgica; Aderbal Ashogun, Brasil; Carlos Baron, Chile; Alejandro Moreano, Ecuador; Hans-Otto Dill, Alemania; Carmem Regina de Vargas, Brasil; Richard Becker, EEUU; David Lagmanovich, Argentina; Carmen Vargas, Brasil; Jean Philippe Peemans, Bélgica; Aderbal Moreira Costa, Brasil; Claudia Korol, Argentina; Teodoro Buarque de Hollanda, Brasil; Enrique Dacal, Argentina; Célia Ravero, Brasil; Nico Hirft, Bélgica; Andrea Duffour, Suiza; Ana Tendler, Brasil; Carolina Virguez, Colombia; Terezinha Lameira, Brasil; Juan Carlos Volnovich, Argentina; Clarissa Matheus, Brasil; Hugo Achugar, Uruguay; Michael Steven Smith, EEUU; Nicolas Bardos, Bélgica; Anisio Palhano P. Ferreira, Brasil; Vera Malaguiti, Brasil; Danielle Bleitrach, Francia; Rafael Spregelbud, Argentina; Augusto Boal, Brasil; Bob Stone, EEUU; Pierre Beaudet, Bélgica; Clarisse Mantuano, Brasil; Vivaldo Franco, Brasil; Claufe Rodrigues, Brasil; Alicia Jrapcko, EEUU; Waldir Leite, Brasil; Dácio Malta, Brasil; Anne Waldmann, EEUU; Danon Lacerda, Brasil; Betsy Bowman, EEUU; Denise Fraga, Brasil; Bryan Becker, EEUU; Echaterina Brasileiro, Brasil; Joy Harjo, EEUU; Jorge Fons, México; Emilio Mira y Lopez, Brasil; Fábio Basilone, Brasil; Mary Louise Pratt, EEUU; Andrés Linares, España; Geraldo Moreira, Brasil; Angeles Diez Rodríguez, España; Ana Lydia Vega, Puerto Rico; Susana Fiorito, Argentina; Joseph Mutti, EEUU; Haroldo Costa, Brasil; Margot Pepper, EEUU; Isadora Jinkings, Brasil; Carlos Tena, España; Andrés Ordoñez, México; Ivair Itagiba, Brasil; David Acera Rodríguez, España; Ivana Jinkings, Brasil; Eduardo Hernández Fernández, España; Jalusa Barcelos, Brasil; Iñaki Markiegi, España; Jaqueline da Silva, Brasil; Jorge Lopez Ave, España; Jesús Chediak, Brasil; Justo Carracedo, España; Jean Portante, Luxemburgo; José Vicente Tavares dos Santos, Brasil; José Braga, Brasil; Jussara Freire, Brasil; Miguel Riera Montesinos, España; Leila Jinkings, Brasil; Pepe Mejía, España; Luis Carlos Cseko, Brasil; Alain Ruscio, Francia; Mãe Beata de Yemoja, Brasil; Susana Vellegia, Argentina; Marcello Guimaraes, Brasil; Beatriz Stolowicz, México; Marcellus Machado, Brasil; Horacio Verzi, Uruguay; Elvira Concheiro, México; Mário Augusto Jakobskind, Brasil; Luciano Concheiro, México; Isabel-Clara Simó, España; Xavier Dalfó, España; Michele Victer, Brasil; Monique Lemaitre, México; Miwa Saboya, Brasil; Natalia Toledo, México; Nilo Batista, Brasil; Hane Haga, Noruega; Olny de Freitas, Brasil; Clemente Padín, Uruguay; Raymundo de Oliveira, Brasil; Hernán Rivera Letelier, Chile; Quintín Cabrera, Uruguay; Regina Libonati, Brasil; Douglas Bohórquez, Venezuela; Zezé Sack, Brasil; Catherine Murphy, EEUU; Maximilien Laroche, Haití; Hiber Conteris,Uruguay; Joao Ubaldo Ribeiro, Brasil; Marita Fornaro, Uruguay; Graciela Paraskevaidis, Uruguay; Rafael Aponte Ledée, Puerto Rico; Daisy Zamora, Nicaragua; Mauricio Kartun, Argentina; Cecilia Boal, Brasil; C. K. Otead, Nueva Zelanda; Chiranan Pritpeecha, Tailandia; Gerhard Falkner, Alemania; Quincy Troupe, EEUU; Neshe Yashin, Chipre; Koulsy Lamko, Chad; Nicole Cage Florentiny, Martinica ; Leslee Lee, Perú; Andrés Rivera, Argentina; Juan Cristóbal, Perú; Frèdèric Debuyst, Bélgica; Jean Claude Fritz, Francia; Gérard Fritz, Francia; Jacques Bidet, Bélgica; Milagros Rivera, Puerto Rico; Katalina Montero, EEUU; Luis Fernando Eyerbe, Argentina-Brasil; Daniel Veronese, Argentina; Pat Murphy, EEUU Kendell Hoppolyte, Santa Lucía; Breyten Breytenbach, Sudáfrica; Ingibjörg Haraldsdóttir, Islandia; Clara Algranati, Argentina; José Seoane, Argentina; David Franco Monthiel, España
Para adherirse: www.porcuba.org, soberania@porcuba.org
La transición ya se produjo, ¡estúpido!
por Atilio A. Boron para Página 12
El problema de salud de Fidel tuvo el efecto de soltar la lengua del ocupante de la Casa Blanca y la señorita Rice, quienes dando rienda suelta a su afiebrada imaginación comenzaron a hablar de la “transición” en Cuba. No sólo eso: instaron a los cubanos a levantarse contra las legítimas autoridades del país –en un acto que la OEA y las Naciones Unidas deberían condenar sin más trámite porque constituye un llamado a la sedición hecho por una potencia extranjera- y prometiendo toda clase de ayuda a los insurrectos para la “reconstrucción” de Cuba.
Tamaños disparates éticos y políticos de Washington no sorprenden. Sabemos de la bajísima calidad de la dirigencia imperial y de sus groseros desaciertos en la evaluación de las situaciones más diversas. Con George W. esta involución llegó a su paroxismo, superando lo que en materia de rusticidad intelectual parecía el inalcanzable record de Ronald Reagan, quien se ufanaba de jamás haber leído un libro en toda su vida. Seguramente que cuando el presidente norteamericano y su secretaria hablan de “transición” estarán pensando en las delicias del “cambio de régimen” que con tanto éxito impusieron en Afganistán e Irak, que gracias a sus afanes fueron bendecidos por una ola de prosperidad y bienestar que son la envidia de todo el mundo.
Cuando en la campaña electoral de 1992 Bush padre se iba por las ramas Clinton le dijo: “¡Es la economía, estúpido!” Algo parecido habría que decirle ahora al hijo, doblemente merecedor de tal calificación. En Cuba la transición ya se produjo, y tuvo lugar el 1° de Enero de 1959. Una doble transición: de la dictadura a la democracia; y del capitalismo al socialismo. Contrariamente a lo que piensa la clase dominante del imperio y sus epígonos en la periferia, la democracia poco o nada tiene que ver con el multipartidismo que la Señorita Rice pretende exportar a Cuba. Su propio país es una muestra perfecta de que un sistema bi o multipartidario puede ser la fachada ideal tras la cual se oculta una feroz plutocracia, es decir, un gobierno de los ricos, por los ricos y para los ricos. Como teórico de la democracia prefiero a Jean-Jacques Rousseau antes que Bush y Rice, sobre todo cuando aquél la definía como un régimen social en donde no había nadie que fuera tan pobre como para tener que venderse ni otro tan rico como para poder comprarlo. Bajo este riguroso parámetro las supuestas democracias latinoamericanas -esas que con arrogancia le piden a Cuba que inicie una transición política- aparecen como lo que son: modestísimos regímenes post-dictatoriales (post-Videla, post-Pinochet, post-Stroessner, etc.) que poco, muy poco, tienen de democrático.
Transición también al socialismo: transición compleja, dificultada y entorpecida por medio siglo de bloqueo –el más prolongado jamás conocido por la historia de la humanidad- y empecinadamente sostenido por la mayor superpotencia del globo pese a las condenas y pedidos de la ONU, del Papa, de casi todos los gobiernos del mundo (con la lamentable excepción de Israel, el peón regional del imperio) y los reclamos de la opinión pública mundial. Pese a los atentados contra la vida de Fidel; al terrorismo organizado y financiado por el gobierno norteamericano; a los sabotajes y al criminal bloqueo económico Cuba garantiza a sus ciudadanos niveles de atención médica, educación, salud y seguridad social incomparablemente superiores a los de los gobiernos “democráticos” de América Latina y tan bueno o mejores que los de los países más desarrollados. No hace falta mucho esfuerzo para imaginar lo que podría haber logrado Cuba de no ser por la permanente hostilidad y agresión del imperio.
Fidel es la personificación de este logro extraordinario. Es el Espartaco triunfante, que derrotó a la Roma americana; el Quijote indoblegable que sintetiza la clarividencia de Martí, el heroísmo del Che y la férrea voluntad de Ignacio de Loyola. La demostración práctica de que otro mundo es posible, incluso para un pequeño país situado a unas pocas millas del imperio y a pesar del bloqueo. Es un ejemplo que demuestra que el socialismo no es una utopía sino, como lo recordaba Mariátegui, creación heroica de nuestros pueblos. Por eso la ejemplaridad de la revolución cubana es insoportable e imperdonable para el imperialismo y sus aliados.
El sector más radical del exilio cubano cuenta con el apoyo de Aznar y la FAES
Una organización que propone un golpe de estado militar para liderar la transición
“Aznar nos ha dicho que podemos contar con su apoyo al igual que el de la fundación FAES que él preside”, ha declarado a la Cadena SER el dirigente de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), Jorge Mas Santos (foto). De ser cierto ese apoyo, el expresidente del gobierno español estaría respaldando a una de las organizaciones más radicales del exilio cubano instalado en Miami. De hecho, este fin de semanana, la FNCA ha hecho un llamamiento al Ejército cubano para que tome el poder en instale un gobierno “cívico-militar” en la isla que “conduzca el país hacia la democracia”.
Mas Santos, hijo del histórico líder del exilio cubano en Miami Jorge Max Canosa, considera que esa fórmula, con la intervención de los sectores del Ejército “que no quieren aceptar una sucesión de Raúl Castro” puede garantizar “la seguridad nacional, el orden y el respeto a los derechos civiles”. Ese gobierno “cívico-militar” deberá dar paso a unas elecciones “libres, multipartidistas y transparentes”, dijo Mas Santos, en un periodo de tiempo “prudencial”.
“Apoyo internacional”
La proclama la lanzó el representante de la FNCA durante una rueda de prensa, el sábado, en el conocido restaurante Versalles de Miami. Allí fue donde mencionó, por primera vez el apoyo de “líderes como José María Aznar y Lech Walesa”, además de asegurar que entre quienes respaldan a la FNCA están “varios jefes de Estado y naciones como El Salvador, Nicaragua, República Dominicana…” Mas Santos citó también a Francia en esa lista, aunque no detalló que instancias o formaciones políticas han explicitado su apoyo a la organización que él representa.
Las relaciones Mas Canosa - Aznar
Las relaciones del ex presidente del Gobierno español y de algunos otros políticos del Partido Popular con la Fundación Nacional Cubano Americana fundada por el empresario Mas Canosa se remonta a antes incluso de que Aznar llegase al poder en 1996. En 1995, Mas Canosa prestó su avión a Aznar para hacer una gira política por América Central. Canosa fue uno de los invitados al Congreso del PP en 1996. Una vez Aznar en el poder, en noviembre de aquel año, se creó la Fundación Hispano Cubana, una especie de filial, del lobby anticastrista afincado en Miami.
El negocio de Sintel
Mas Canosa acababa de desembarcar en la economía española de aquellos momentos, con la compra de la empresa de telecomunicaciones Sintel, filial de Telefónica. Una compra que los sindicatos criticaron duramente por considerar que el empresario cubano había tenido trato de favor. Jorge Mas Canosa tenía que pagar por Sintel sólo 4.900 millones de pesetas en tres años, mientras que Telefónica le garantizaba pedidos por valor de 75.000 millones. Ese negocio tan favorable hizo que la empresa Mastec, propiedad de Mas Canosa se relavalorizarse de forma espectacular en la Bolsa de Nueva York. Se ha publicado que el empresario cubano exiliado pudo haber ganado, gracias a ello, unos 30.000 millones.
Tras la muerte de su padre en 1997, Jorge Mas Santos, el hombre que hoy propone una intervención militar para controlar la transición en la isla, vendió la empresa la mayor parte de la empresa Sintel reservándose un 13%. La firma sufre diversos cambios accionariales y problemas financieros que dan lugar finalmente al conocido cierre y pérdida de puestos de trabajo.
¿Pagó Mas Canosa las campañas de Aznar?
En 2003 el ex embajador de México en La Habana, Ricardo Pascoe, afirmó, en una entrevista concedida a la agenecia France Presse, que era un hecho conocido por parlamentarios de Estados Unidos y diplomáticos europeos que José María Aznar había recibido apoyo económico del multimillonario Mas Canosa. En sus declaraciones de hoy a la Cadena SER, el hijo del empresario cubano, al referirse al apoyo de Aznar a su causa afirma textualmente: “Es no sólo lo que necesitamos, sino lo que esperamos de él”.
Fidel Castro, “estable” y evoluciona “favorablemente”, según La Habana
Gerardo Arreola
La Jornada
La dirigencia cubana anunció que Fidel Castro se mantiene “estable” desde que fue operado de una crisis intestinal esta semana y que evoluciona “favorablemente”.
El líder del Parlamento, Ricardo Alarcón, dijo a la televisión cubana, en una entrevista difundida hoy, que Castro “sigue estable y está cumpliendo con su deber, el más importante: descansar para recuperarse lo antes posible”.
Alarcón agregó, en entrevista con la agencia Afp, que no existe un “vacío de poder” en la isla y dijo que si Raúl Castro, hermano del presidente, en quien se delegó el poder, no aparece en público es porque “no es una vedette”.
“Yo pregunto: ¿dónde está Dick Cheney? Porque el presidente (de Estados Unidos) está como siempre de vacaciones. ¿Quién ha dicho que para que un país esté en orden y marche bien la persona que asume la presidencia debe salir a hacerle gracia a la prensa?”, añadió.
En Bolivia, el vicepresidente Carlos Lage señaló que Castro se halla “estable y evoluciona favorablemente”, mientras que el ministro de Salud, José Ramón Balaguer, manifestó el viernes en Guatemala que el mandatario “se recupera satisfactoriamente”.
Los tres dirigentes son integrantes del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y sus reportes actualizan la situación de Castro, quien anunció el lunes último la cesión de sus funciones a su hermano Raúl, en vista de una crisis intestinal que lo llevó a la sala de operaciones.
Las giras de Lage y Balaguer son señales de que el gobierno de La Habana desarrolla sus tareas sin alteraciones por el traslado provisional del mando.
En un comunicado, el martes anterior, Fidel Castro reconoció que La Habana considera su salud como un secreto de Estado, y por lo tanto evitará partes periódicos sobre su evolución.
Alarcón dijo que Castro “es tan trabajador que a la pocas horas de sufrir una operación quirúrgica complicada, difícil, se tomó el trabajo para, de su puño y letra, redactar una proclama que asegure no sólo lo normal, que es el remplazo provisional de sus funciones como presidente, sino de tareas concretas”.
El líder parlamentario ratificó así una declaración previa de que la proclama al pueblo, emitida por Castro a las 18:22 del pasado lunes, que precisa el traspaso de poderes, fue elaborada después de la operación quirúrgica.
Alerta y mensajes
Como reflejo de la nueva situación que vive el país, persiste la movilización de reservistas, la vigilancia reforzada de los Comités de Defensa de la Revolución y el despliegue policial en las principales calles.
En los medios informativos el tono predominante ha cambiado. Ya no está en el primer plano la réplica a una intervención de Estados Unidos, sino la expresión de deseos por la recuperación del líder de la revolución.
Granma publicó hoy mensajes de ese tipo de artistas y de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, mientras que la televisión difundió salutaciones desde el extranjero por la recuperación del dirigente.
El cantautor Pablo Milanés, al dirigirse a Castro, escribió que estará de gira. “Te prometo representarte a ti y al pueblo cubano como merece este momento: con unidad y coraje ante cualquier amenaza o provocación”.
Por su parte, Silvio Rodríguez comentó: “Le regalo todo lo que pueda regalarle, quizás hasta un poquito más que mi música. Le regalo hasta mi persona”.
Hoy fue 5 de agosto, aniversario de los disturbios que estallaron en el verano de 1994 en la parte vieja de la capital y en el malecón que serpentea sobre el mar Caribe. Aquel momento fue uno de los peores de la crisis que siguió a la caída del Muro de Berlín. Los cubanos le llamaron entonces el “periodo especial”.
Durante el día fue notorio el aumento del patrullaje por la zona. Esta noche, el malecón de La Habana burbujea de concurrencia. Agolpados sobre la bardita que separa el asfalto del estallido de las olas, cientos de jóvenes cubanos conversan o cantan. Algunos beben cerveza.
Muchos de ellos quizás no sabían leer ni escribir cuando aquellos desórdenes desembocaron en la crisis de los balseros, la cuarta gran oleada migratoria hacia Estados Unidos desde el triunfo de la revolución.
Escenario previsto
El escenario de una crisis de salud que impidiera a Castro ejercer sus funciones, aunque se mantuviera con vida, fue anticipado sutilmente por el propio mandatario en varias ocasiones en público.
Cuando asumió el cargo de presidente del Consejo de Estado en su actual ejercicio, el 6 de marzo de 2003, confirmó su disposición a gobernar hasta su muerte, “mientras tenga conciencia de que pueda ser útil y si antes no lo decide la propia naturaleza”.
El 17 de noviembre de 2005 explicaba en la Universidad de La Habana algunos pormenores del accidente en que se fracturó una rodilla y un hombro. Contó que de haber sido necesario se hubiera dirigido al PCC para decir: “Miren, no me siento en condiciones de hacer algo…”
Más recientemente, el 16 de mayo de 2006, hablaba en la presentación del libro biográfico que le hizo el escritor hispano-francés Ignacio Ramonet, cuando ofreció mantenerse en sus puestos hasta el límite de sus fuerzas o de “los años útiles” de que disponga.
Apenas horas antes de su actual crisis de salud, el pasado 26 de julio, en medio de un sarcasmo sobre si podría gobernar hasta la edad de cien años, repitió su voluntad de entregar todo su esfuerzo a sus tareas “mientras tenga uso de razón”.
A Ramonet le respondió en el libro: “Si tú piensas que no estás en condiciones de cumplir el deber, dices: ‘Me está ocurriendo esto, por favor, alguien que asuma el mando; yo no puedo en estas circunstancias’. Si voy a morir, muero. Si no muero y recobro las facultades, vuelvo a asumir mis funciones. Me apartaría si me demuestran que sería lo mejor y lo más útil; o que hago daño”.
Cardenal cubano afirma que “jamás” iglesia apoyaría intervención extranjera
DPA
El cardenal cubano, Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana, afirmó hoy que la Iglesia católica “jamás” respaldaría “ni aceptaría mínimamente” una intervención extranjera a la isla.
“Hombre, cuál va a ser la posición, jamás la Iglesia Católica estaría, no solamente respaldando, sino ni siquiera aceptando mínimamente cualquier intervención extranjera, eso jamás”, aseguró tajantemente en respuesta a una pregunta de los periodistas.
El segundo cardenal en la historia de Cuba conversó con la prensa en la Catedral de La Habana, tras oficiar una misa donde leyó un mensaje de la Conferencia de Obispos Católicos (COCC), también divulgado en todos los templos del país, que pide rezar para que Dios ayude al presidente Fidel Castro en su enfermedad e “ilumine” a sus sucesores provisionales.
Informó que otros obispos cubanos han tenido contactos con las autoridades cubanas para abordar diferentes asuntos, entre ellos la salud del gobernante que el próximo 13 cumplirá 80 años.
En respuesta a una pregunta sobre si había recibido sobre el tema algún mensaje del Papa, Ortega Alamino dijo: “Nosotros no, no sé si el gobierno cubano habrá recibido, pero tengo la impresión de que hay muchos mensajes que no se han publicado todavía”.
Declinó comentar sobre la situación en el único país socialista del hemisferio occidental, pero afirmó que “los católicos cubanos oramos por la Patria, oramos por Cuba en estos momentos y por quienes la dirigen”.
Añadió que “es nuestra forma de poner el futuro en manos del Señor, en estos momentos es lo que le corresponde a la Iglesia”.
Calificó de “importante” la petición que hace la COCC para que “nada rompa la concordia de los cubanos y que nada perturbe la paz entre nosotros”.









El senador don Manuel Fraga Iribarne ha declarado a Deutsche Welle en español que la experiencia de Fidel Castro está , definitivamente, AGOTADA…..
Comment por Gelmirez — August 9, 2006 @ 12:17 pm
Interesante aportación, Gelmirez.
¿Que tiene que ver Fraga?
Por cierto, un enlace sobre Fraga, el que fuera carnicero franquista. (aquí)
Comment por ñosclos — August 9, 2006 @ 3:15 pm