Pirómanos e incendiarios
Hoy arde Galicia. No solo arden los bosques, arden también las esperanzas. Cuando las últimas elecciones autonómicas, Galicia cambió de un Gobierno del PP a un gobierno de coalición integrado por el PSdeG y el bloque Nacionalista Galego.
por Guillermo Castro para LaRepublica
Uno de los primeros retos a que se enfrenta un gobierno de este tipo es que la mayor parte de su funcionariado y trabajadores está impregnado del caciquismo pasado de más de 100 años. No es de extrañar pues que una de las primeras tareas a acometer fuera la renovación del personal a cargo de la Comunidad. El primer error fue obra del inexperto Consellero responsable de la lucha contra el fuego al imponer el Gallego como idioma necesario para trabajar en los retenes de extinción, diarios como El Mundo no tardaron en utilizarlo para alimentar con gasolina el polvorín. Cualquier responsable con experiencia en la lucha contra incendios sabe que no hay un pirómano más peligroso que un antiguo miembro de retenes despechado. No solo saben como hacer arder bosques enteros sino que conocen los puntos débiles del sistema de prevención. Si a esto le añadimos que muchos de ellos tienen una ciega afinidad por el partido desalojado del poder tenemos ya todos los ingredientes.
Añadamos que el PP ha encontrado en los incendios forestales un yacimiento “caliente” para hacer oposición, véanse los sucesos de Castilla la Mancha en que los familiares de los 11 miembros de retenes muertos tuvieron que pedir a Mariano Rajoy que se fuera del funeral y que le rogaron vanamente que no hiciera política de ello. Ahora vemos a un Rajoy en Televisión con discursos incendiarios en la zona del fuego. Es fácil prender un fuego y luego acusar al gobierno de ineptitud.
Naturalmente que no ha sido él en persona pero, con su actitud irresponsable tratando de rentabilizar electoralmente la muerte de los 11 miembros de retenes en Castilla la Mancha ha dado ideas a los incendiarios de a pie. Los incendiarios parecen identificados pero nos falta el cerebro de la operación. Tratemos de identificar a los que se benefician del fuego y solo me quedan tres sospechosos: Promotores inmobiliarios, ganaderos y políticos desalojados del poder.
La ley prohíbe la recalificación de los bosques quemados durante 30 años, lo cual es una excelente coartada para los primeros, en cuanto a los segundos, su acción se diluye a nivel municipal, en cuanto a los terceros, es evidente el uso electoral que están haciendo de situación. Si tratamos de buscar algo positivo a esta situación, lo único que se me ocurre es la oportunidad de replantar especies autóctonas como el rebollo en lugar de Eucaliptos que no hacen otra cosa que acidificar el terreno.
Espero que seamos capaces de reforestar Galicia antes de que el calentamiento climático y los incendios la conviertan en una segunda Almería. Ahora que los gobernantes y la oposición han despertado bruscamente de su sopor, es momento de plantear políticas a largo plazo para la recuperación del medio ambiente.
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