El enigma de los sombreros
Como es día 15, toca juego de ingenio. Hoy vamos a enfrentarnos al juego de los sombreros, que reza como sigue:
Cuatro sombreros, dos blancos y dos negros, ninguno de ellos sabe de qué color és.
Tres de ellos están situados en una escalera de tres peldaños, un sombrero por peldaño, cada uno de ellos ve a los que están más abajo en la escalera, pero ni ve a los que hay por encima ni se ve a sí mismo.
Un cuarto sombrero está guardado en una caja, ni ve a ningún otro ni ningún otro le vé a él.
Para este juego hay que suponer que los sombreros ven, y también hay que suponer que los sombreros piensan.

Por otra parte, los sombreros sienten un fuerte impulso instintivo de saber cual es su color y si lo saben gritarlo a los cuatro vientos. Esto le sucede a todos los sombreros, o así debemos suponerlo para este juego.
Bueno, pues en cierta ocasión colocaron de esta forma a cuatro sombreros, uno en su caja, sin distintivo alguno y los otros tres en la escalera, los cuatro sabían donde se encontraban los demás, dado que charlaban para pasar el rato, pero ninguno sabía su color, y sólo veian a los que estaban por debajo suyo. Aún así, los cuatro sabían que había dos blancos y dos negros.
Por supuesto todos ellos se extrujaban los sesos, en sentido figurado, para tratar de adivinar su color.
Y así estuvieron hasta que, transcurrida media hora, uno de ellos se puso a gritar ¡soy blanco, soy blanco!
¿Cual de ellos fue y cómo lo supo?
La solución a este juego de ingenio, como siempre, el próximo día 15 de septiembre.
Se publican juegos de ingenio en Herramientas para el Debate los días 15 y 30 de cada mes.
Juegos anteriores:
Primera prueba
Segunda Prueba
El viajero y los economistas
El vigilante nocturno
Los remeros
Los novios de María
Solución al anterior problema (los novios de María):
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Como adelantaban algunos lectores, la clave está en el horario de trenes.
Ambos sentidos circulan con la misma frecuencia, cada diez minutos, pero el tren que va al sur pasa justo un minuto después que el que va al norte por la estación de María, por ese motivo, María, que siempre coge el primero que pase, 9 de cada diez veces, irá al norte y visitará a Juan.









