La ignorancia es atrevida
Manuel Talens descubre a los lectores de Rebelión las tramposas interpretaciones de la derecha y sus medios de comunicación acerca de la visita del médico español Dr. José Luis García Sabrido al enfermo presidente cubano, lo extracto para una rápida lectura.
La noticia apareció en los medios de todo el mundo hace dos días y, de inmediato, los carroñeros españoles de la derecha rancia y de la desinformación se lanzaron sobre ella para distorsionarla y convertirla en un arma contra Cuba. Sin embargo, el contenido de la noticia original era claro y límpido como las aguas de Varadero: a petición de los médicos cubanos que se ocupan de la convalecencia de Fidel Castro, el Dr. José Luis García Sabrido, jefe del servicio de cirugía general del hospital Gregorio Marañón de Madrid, se desplazó a La Habana en un viaje relámpago de ida y vuelta para darles su opinión profesional sobre el estado clínico del paciente.
Fue sólo eso, una consulta más como se hacen miles a diario entre facultativos en los hospitales de cualquier país, sin que ello signifique ni que los médicos que las piden sean unos matasanos ni que los médicos solicitados para dar su opinión estén científicamente por encima de los primeros.
Dicen que la ignorancia es atrevida y es verdad, pero cuando se trata de Cuba la ignorancia se multiplica hasta el infinito a causa de la mala fe.
¿Qué hizo García Sabrido en la perla de las Antillas? Pues lo que cualquier médico hace cuando un colega lo llama a consulta: tras estudiar todos los datos de la historia clínica (informes de cirugía, de anatomopatología, de radiología y de análisis clínicos, así como la hoja de evolución) y tras proceder al examen físico del comandante, emitió la opinión, coincidente con la de sus colegas cubanos, de que considera que el proceso que sufre el enfermo es de carácter benigno y, por ello, resulta factible que vuelva a ejercer el poder en fechas próximas si se recupera del todo. En total, la consulta duró 90 minutos. Luego, regresó a Madrid.









