Herramientas. Economía

La eficiencia suele ir acompañada del concepto de productividad. Nos dicen que el aumento de la productividad es esencial. Pero si se mira de cerca, el término productividad es, por lo menos, ambiguo, en particular cuando se aplica al conjunto de la economía. Es algo difícil de medir. Así, si un grupo de trabajadores aumenta la producción de una empresa a costa de su salud, ¿es buena la productividad?

Como se sabe, existe un abismo enorme entre los beneficios de la productividad y los salarios de los trabajadores a lo largo de los últimos decenios. Las fantasías de los economistas del sistema nos quieren convencer de que el aumento de la productividad se traduce en mayores salarios. Cualquiera puede comprobar esta falacia. La realidad es la precariedad en el empleo, los contratos basura, el trabaja semiesclavo de mujeres y niños para sobrevivir, etc.

El énfasis de los economistas oficiales en la tecnología como factor decisivo y su fijación en el libre comercio lo venden como beneficio evidente para los trabajadores. Pero, aparte de los contratos basura, el resultado ha sido eso que se denomina deslocalización (externalización), tanto del trabajo especializado como no especializado.

(Vicente Romano)